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Levanto el puño que segó a vida de los hombres,
Y saludo a la batalla ganada.
La sangre de mi enemigo me ha bautizado.
En el corazon de la muerte he demostrado mi valía,
Pero ahora el fuego debe enfriarse.
El cuervo carroñero se da un festín,
El recuento de los muertos comienza.
He visto a muchos caer hoy.
Pero incluso cuando mueren, sé
Que nuestra sangre tambien es bienvenida.
A la guerra no le importa de donde fluye la sangre.
Cancion del Final de la Batalla
Tagore, sargento de la 15° compañia de los Devoradores de Mundos
La Herejía de Horus volumen XVII: Los muertos exiliados, por Graham McNeill.